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"Vive deprisa, muérete joven" Rolling Stones.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Como si fuese de mi puño y letra...

«¿Cómo quieres que comprenda que tengo que levantarme cada mañana y seguir abrazando a nada?

A la vez intentar levantar la moral, el ánimo, la cabeza. Buscar en mí algo de lo que enorgullecerme, encontrarte a ti.
No volvería a abrir los ojos al mundo hasta que tú no aparecieses. Cumplir todo lo acordado pero no saber por dónde empezar. ¿Cómo mantenerme en pie sobre algo tan insostenible?
En tus manos me siento alguien, me siento todo. Que pase el tiempo y nosotros con él, tan juntos que no pase el aire.
Que ya no es sólo un mal día cuando faltas, que es toda la vida y me pierdo si no eres tú quien me agarra.
¿Cómo ser sin ti?
Vivir por vivir porque tú te has quedado con mis ganas. Estar por estar y no querer existir si no es contigo. Apoyada en tu pecho el mundo sería tan bonito...
Comprender que lo único que necesito es sentirte cada noche al acostarme y cada mañana al despertar. ¿Para qué más? 
Eres belleza por dentro y por fuera, mi peor desastre y mi mejor paraíso; mil maneras de romperme, de hundirme, de volverme loca. Mil y una de hacerme feliz.
Siempre con tu nombre cerca, siempre doliendo que estés lejos.

(Hoy creí verte amanecer)»

domingo, 17 de noviembre de 2013

No lo olvidemos

Querido, muy muy querido amor de mi vida:
Me ha costado mucho volver a plantarme aquí, delante de la pantalla para volver a escribirte. Pero dije que nunca dejaría de hacerlo, y aunque sea la última que leas pero que seguramente no escriba, esta carta es para ti.
Las despedidas nunca fueron para nosotros, pero esto ha venido así y no quedaba otra que decirnos adiós y darnos un último beso. Aunque sabemos perfectamente que volveremos a vernos, pronto. O que volveremos a hablar. Pero no sé, supongo que me entiendes cuando digo eso de despedirnos...
Por eso hoy te pido: recuérdame, recuérdanos. Pero quiero que lo hagas de forma que me (y nos) recuerdes felices. Sé qué seguramente ahora sólo se te pasará por la cabeza esos últimos instantes juntos, llenos de pena y de más de una que otra lágrima. A mí solo se me repite la imagen de verte montar en el 67 donde más de una vez te deje con una sonrisa, donde buscaba que al girar me vieses y te hacía una especie de mueca que tú correspondías. Y esta vez, traté de esconderme.
Y así no quiero que me recuerdes cuando te pregunten por mí, o encuentres cualquier cosa insignificante que hable de nosotros. Recuérdame, recuérdanos como yo lo hice ayer mientras volvía a casa: con sonrisas. Recuérdame como la chica que se volvió loca por ti en un ataque de risa. Recuérdanos como esos dos que pudieron con mucho. Recuérdame como el metro y medio que siempre seré. Recuérdanos en esas tardes en mi casa, siendo felices. Recuérdame por ser patosa por naturaleza, por las risas que eso nos ha sacado. Recuérdanos por nuestros sueños, por nuestros planes. Por nuestro banco en Bernabéu, por mi tripita, por los besos de besugo, de vaca y de esquimal. Por los abrazos por la espalda, o los besos en el cuello...
Por ser felices, por querernos como nadie. Por haber sido tú y yo desde el principio.
Por ser siempre tuya, siempre mío y siempre nuestros.
Recuérdanos.

Te quiero muchísimo Javi, y sé que tú también lo haces.
No lo olvidemos...
Tuvimos entre las manos el amor más bonito que jamás conoceremos.



Una vez más... Te quiero.