Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
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martes, 6 de mayo de 2014
sábado, 3 de mayo de 2014
He perdido la libreta donde escribía nuestras historias. Perdí de vista las calles donde paseábamos juntos. No encuentro los cafés donde pasábamos nuestras tardes eternas. Ya no veo el reflejo de los dos cuando miro los charcos, la lluvia no nos moja y las piedras de la orilla perdieron su razón para volar. Aún así el Sol sigue asomando, los pájaros continúan volando con este frío y el aire desordena el cabello de los enamorados. Todo parece igual aunque nada esté como debe ser. Ahora sólo me queda contar los días que quedan para que llegue el fin. Hay días turbios en los que pienso que sólo por sacarte de mi mente, sería capaz de llenarla con cualquier otro, entonces recupero la cordura. ¿Pero qué me queda hacer si esta vida ya no es mía? ¿Qué hago si he vendido mis días para poder comprar tu vida? Más te vale ser feliz, porque me has salido caro.
viernes, 2 de mayo de 2014
Hace tiempo que me refugio en el negro por eso de que me recuerda al reflejo en tus pupilas. Del verde, sin embargo, es mejor no hablar.
Aún no me atrevo a llevar perfume por si se me olvida el tuyo y ni tan siquiera soy capaz de pasar por aquel parque en el que una vez me dijiste que me querías.
Y es que de vez en cuando mientras sueño vuelvo al mismo lugar, de la misma ciudad, y a la misma hora... Por si vuelves, por si no te hubieras ido.
sábado, 26 de abril de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
martes, 8 de abril de 2014
domingo, 6 de abril de 2014
Siempre serás tú
domingo, 9 de febrero de 2014
Conversaciones de madrugada
lunes, 3 de febrero de 2014
O tú o nadie.
sábado, 25 de enero de 2014
UN BONITO DOLOR DE CABEZA
jueves, 26 de diciembre de 2013
IT'S CALLED LOVE, IT'S MAGIC. It's you.
Tú, que entraste en mi vida de golpe como un vendaval, para ponerlo todo patas arriba. Que fuiste capaz de provocar en mi estómago pequeñas grandes sensaciones que nunca creí que existieran. Tú, que sabías como perderte entre mis brazos y volver a encontrarte en mi tripita. Que fuiste testigo de todos mis días. Tú, que llegaste a conocer más de mí que yo misma... Mis defectos, muchos más que virtudes; mis gustos, mis manías, mis miedos y heridas. Mi torpeza, mi afán por soñar. Tú, que sabes cuál es mi postre favorito, mi obsesión por los musicales. Mi amor por la música, y sobre todo por el baile. Mis pequeños vicios, mis colacaos con galletas a cualquier hora del día, mi pasión por dormir. Tú, que conoces mi pavor porque lean lo que escribo, aunque en el fondo sabes que lo adoro. Mis planes, mis ideas locas, mis ambiciones. Mis puntos débiles y los fuertes también. Tú, que conoces y me hiciste conocer (y conocerme). Ya no sé cómo llamarte, porque sigues siendo amor.
Love - John Lennon
sábado, 21 de diciembre de 2013
Querido amor de mi vida:
Cinco, diez y hasta veinte minutos me he podido tirar empezando esto que no sé ni siquiera cómo llamarlo. Empezando una frase y borrando dos. No sé si es porque no me gusta lo que escribo o porque sencillamente no estoy preparada para decirte adiós. Porque supongo que ese es el fin de esto, despedirme. Y mira que nunca me gusto plantearme esa idea, que siempre quise esperarte. Pero, ¿qué quieres que haga cuando ya no quedan fuerzas para seguir ahí? Ni fuerzas, ni apenas nada. Ni siquiera ganas. Me cuesta encontrarlas, donde tantas veces sobraban. Y no sé porque se han esfumado así, pero creo que esperar algo que no llega, que no llega apenas una señal, hace que te rindas, o que dejes de intentarlo. Porque en el fondo sé que una gran parte de mi seguirá esperándote. Quizás pienses que esto esta siendo fácil para mí. Que tan rápido te digo que 'siempre serás mi vida' como cojo y te digo que ya no puedo más. Pero te fuiste y dejaste puertas abiertas, queriendo o sin querer, lo hiciste. Y yo me he quedado aquí, sin saber cuál cerrar tras de mí, y viendo como otras se cierran por la corriente haciendo que todo eso que se me repite una y otra vez en mi cabeza, se haga pedazos del portazo.
No sé qué haces, ni qué piensas, ni qué sientes, por mí o por otra, que más da. Y tampoco sé si quiero saberlo. Aunque no sé, dímelo. Cuéntame cuando vuelvas a sentir eso de ilusionarse por algo que empieza. Porque es lo de antes,te fuiste sin cerrar la puerta. Y aunque yo quiera hacerme a la idea de que ya no hay marcha atrás y esto se ha acabado, hay palabras que no paran de rondar en mi mente. Y espero, sin respuesta, que vuelvas a buscarme.
Pero eso no llega, y tú te contradices. Y yo, bien, pues yo, yo ya no sé ni qué hago aquí.
Te quiero hablar de mí porque soy la que hoy te dice que se va. No sé muy bien a donde ni por qué. Pero tengo la horrible, malísima, por no decir la peor, sensación de que ya no hay nada más que hacer. De que te has ido, sin dejar muchas cosas claras. Pero que no vas a volver. Y eso me rompe por dentro. No puedo seguir viéndote marchar y como cada día te veo más lejos. Creo que ya he visto eso demasiado tiempo, y quizás ahora me toca a mí dar media vuelta y marchar. Y seguramente dentro de 45 minutos me quiera matar por lo que estoy haciendo, pero eso se ha convertido ya en rutina para mí. La eterna duda de por ti o por mí. Y creo que, como tantas veces tú me has dicho, debo hacer las cosas por mí. Aunque eso suponga un vacío muy difícil de llenar...
Así que he cogido un par de pompones, más de un billete de metro, un imán en mi nevera, otro que esperaba darte, y una pequeña llave entre cosas y las he guardado en un pequeño rincón de mi cuarto (o de mí) que lleva tu nombre. Otras cosas sin embargo, todavía no las puedo cambiar, y dudo que algún día lo haga.
Me voy, pero te llevo conmigo, porque siempre serás tú. Vuelve cuando quieras volver, recuerda que siempre tuviste un hogar entre mis brazos...
«Te quiero.
Ya sé que termino igual todos los mensajes pero es que me da pánico que se te olvide.
Que entre distancias y cosas nuevas
crezca una pregunta en tu estómago.
Que un día te tomes un café en a saber dónde y dudes.
No hay nada más peligroso ni humano que una duda.
Tú siempre has sido más de volar.
Yo, en cambio, de no ahogarme.
Así que, eso,
te quiero.
No lo olvides, ¿vale?»
Eso no cambia. Te quiero como siempre, los dos ya sabemos cuánto, cómo y hasta cuándo es eso.
Nunca lo has sabido, pero guardaba en mi mesita de noche un poquito de tu olor...
jueves, 28 de noviembre de 2013
Como si fuese de mi puño y letra...
«¿Cómo quieres que comprenda que tengo que levantarme cada mañana y seguir abrazando a nada?
A la vez intentar levantar la moral, el ánimo, la cabeza. Buscar en mí algo de lo que enorgullecerme, encontrarte a ti.
No volvería a abrir los ojos al mundo hasta que tú no aparecieses. Cumplir todo lo acordado pero no saber por dónde empezar. ¿Cómo mantenerme en pie sobre algo tan insostenible?
En tus manos me siento alguien, me siento todo. Que pase el tiempo y nosotros con él, tan juntos que no pase el aire.
Que ya no es sólo un mal día cuando faltas, que es toda la vida y me pierdo si no eres tú quien me agarra.
¿Cómo ser sin ti?
Vivir por vivir porque tú te has quedado con mis ganas. Estar por estar y no querer existir si no es contigo. Apoyada en tu pecho el mundo sería tan bonito...
Comprender que lo único que necesito es sentirte cada noche al acostarme y cada mañana al despertar. ¿Para qué más?
Eres belleza por dentro y por fuera, mi peor desastre y mi mejor paraíso; mil maneras de romperme, de hundirme, de volverme loca. Mil y una de hacerme feliz.
Siempre con tu nombre cerca, siempre doliendo que estés lejos.
(Hoy creí verte amanecer)»
domingo, 17 de noviembre de 2013
No lo olvidemos
Me ha costado mucho volver a plantarme aquí, delante de la pantalla para volver a escribirte. Pero dije que nunca dejaría de hacerlo, y aunque sea la última que leas pero que seguramente no escriba, esta carta es para ti.
Las despedidas nunca fueron para nosotros, pero esto ha venido así y no quedaba otra que decirnos adiós y darnos un último beso. Aunque sabemos perfectamente que volveremos a vernos, pronto. O que volveremos a hablar. Pero no sé, supongo que me entiendes cuando digo eso de despedirnos...
Por eso hoy te pido: recuérdame, recuérdanos. Pero quiero que lo hagas de forma que me (y nos) recuerdes felices. Sé qué seguramente ahora sólo se te pasará por la cabeza esos últimos instantes juntos, llenos de pena y de más de una que otra lágrima. A mí solo se me repite la imagen de verte montar en el 67 donde más de una vez te deje con una sonrisa, donde buscaba que al girar me vieses y te hacía una especie de mueca que tú correspondías. Y esta vez, traté de esconderme.
Y así no quiero que me recuerdes cuando te pregunten por mí, o encuentres cualquier cosa insignificante que hable de nosotros. Recuérdame, recuérdanos como yo lo hice ayer mientras volvía a casa: con sonrisas. Recuérdame como la chica que se volvió loca por ti en un ataque de risa. Recuérdanos como esos dos que pudieron con mucho. Recuérdame como el metro y medio que siempre seré. Recuérdanos en esas tardes en mi casa, siendo felices. Recuérdame por ser patosa por naturaleza, por las risas que eso nos ha sacado. Recuérdanos por nuestros sueños, por nuestros planes. Por nuestro banco en Bernabéu, por mi tripita, por los besos de besugo, de vaca y de esquimal. Por los abrazos por la espalda, o los besos en el cuello...
Por ser felices, por querernos como nadie. Por haber sido tú y yo desde el principio.
Por ser siempre tuya, siempre mío y siempre nuestros.
Recuérdanos.
Te quiero muchísimo Javi, y sé que tú también lo haces.
No lo olvidemos...
Tuvimos entre las manos el amor más bonito que jamás conoceremos.
Una vez más... Te quiero.
sábado, 26 de octubre de 2013
domingo, 29 de septiembre de 2013
172 horas sin ti
Hoy por ser hoy o simplemente por ser tú, y no ser nosotros, te pido que no olvides un par de cosas...
Que aquí sigo, esperándote, a que no sé, a que me hagas cosquillas o te escondas en mi pecho. Esperándote a ti, y a que el nosotros vuelva...
Y que te quiero, como tú y yo sabemos, más que a nada, más que a nadie.
Vuelve, todo me sobra si no estas tú.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
once, al fin y al cabo
Quédate un ratito más, que el frío está en camino, y el invierno es muy pesado si se pasa solo.
PD: Felices once meses, o mejor dicho, distantes. Sigo esperándote donde me dijiste que volverías, dispuesta a volver a enamorarte otro otoño más.
TE QUIERO JAVI, TE QUIERO MUCHÍSIMO
domingo, 22 de septiembre de 2013
Vivo por ti
- [...] Me asusta pensar que nuestra vida nunca va a empezar...
- Cariño, ya estamos viviendo nuestra vida, ya ha empezado. Es esto [...] Y no me voy a ir a ninguna parte.>>
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Ojeras que lo dicen todo, y todo que significa nada.
Mi vida, lo que has sido, eres y seguirás siendo por mucho, mucho tiempo. Seguramente más del que pases a mi lado. Ahora no sé si eso es un par de días, de meses o de años. Ya no sé cuánto tiempo voy a poder seguir teniéndote conmigo. No sé ni qué hacer ni qué decir, no sé si un 'mi niño' ahora es oportuno, o si dejarte espacio es la mejor opción. No sé si te veré una última vez o si será la primera de muchas otras. No sé lo que vendrá si te quedas. Sin embargo, predicto que vendrá si te vas. Caos absoluto. Has cambiado mi vida, te has convertido en ella, y si te vas mi vida, mi vida no tiene sentido.
No sé nada y lo sé todo.
Sé lo que quiero y sé lo que siento. Te quiero a ti, a mi lado, ya no pido siempres, solo un poco más, no quiero que esto acabe. Me despierto cada mañana deseando que algún día puedas estar tu ahí, en el lado derecho de mi cama. Me acuesto y susurro al silencio oscuro de mi habitación que te quiero, deseando poder dormirme alguna noche en tus brazos. Y sé que no quiero rendirme, que aunque todo vaya en contra, y el mundo se caiga a trozos, mis pilares siguen quietos mientras tú estes ahí. Que el amor ya no es amor si tu te vas, que las ojeras pesan y el vacío también.
Que solo es un bache más, no lo sé, quiero salir de esta, pero quiero salir contigo. Dime que me quieres, o no sé. Dime algo aunque sea, dimelo. No quiero oir que esto acaba. Dime que necesitas pensar o no sé, dime que estás equivocado. No sé.Necesito más de una palabra tuya. Sí sé. Te necesito.
Quédate, por favor, quédate.
No quiero que esto acabe nunca. Te quiero Javi, amor de mi vida.
Siempre, y más que siempre tuya.
Sofi.
sábado, 24 de agosto de 2013
«Una vida no es suficiente para amar, lo sé. Pero por qué no aprovechar la que tengo en las manos. He cogido aire, le he mirado, me he agarrado segura a su mano derecha y cuando he sentido que me apretaba fuerte para hacerme sentir que él estaba allí, yo he sido ahora la que le he dicho:
- Je t'aime.»







