Cada vez que me lo dices soy aún más feliz, me quieres, te quiero. Y no lo olvido, lo tengo en mente cada segundo que pasa, pues bien, quiero que tú tampoco lo hagas, que no te des por rendido, no me dejes, no te vayas.
Porque, ¿sabes qué? No pretendo que me lleves hasta la luna, ni que me apagues el sol, yo solo quiero que me des los buenos días, las buenas noches, que me calles con tus besos, que tu risa no se apague.
Por favor, no quiero que me jures nada, porque yo a ti no te juré que te quería y aquí estamos; no quiero que lo jures, sólo quiero que lo sientas de verdad, que me hagas sentir que tú lo sientes de verdad, nada más. Quiero sentirte.
Y si yo lo siento, entonces que se acabe el mundo.
No me digas te quiero con tus palabras, dimelo con tus besos, caricias y miradas.




